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Una voz constante en Haití

La Biblia contiene numerosas historias de personas que cumplieron sus tareas en silencio, que haciendo buenas obras pidieron muy poco a cambio y, por cierto, jamás grandes reconocimientos. A pesar de ello, aún las personas más humildes se sienten alentadas cuando sus esfuerzos se ven reconocidos, y es por ello que nos agrada tanto hablar del 32° aniversario de FM 87.9 en Puerto Príncipe (Haití).

“‘La Voix de l’Espérance’ ha sido una estación constante durante todos estos años, gracias a la visión del liderazgo de la Iglesia Adventista en Haití y los miembros de iglesia —dijo Dowell Chow, presidente de Radio Mundial Adventista—. Realmente han sostenido la estación durante todo este tiempo. Tanto la emisora como los miembros tienen muchas necesidades y se ven obligados a trabajar con muy poco. Pero el personal de la estación usa lo poco que tiene de manera provechosa y hace un buen trabajo”.

La estación no fue afectada por el trágico terremoto de 2010 y, en efecto, brindó un servicio impresionante a la comunidad al transmitir mensajes para las personas que habían sido desplazadas por la catástrofe. Asimismo, el personal se dedicó a ayudar a los 22 mil refugiados que permanecieron durante meses en los predios de la Universidad Adventista de Haití, donde se encuentra la emisora.

Uno de los principales desafíos de la FM 87.9 es la fuente de energía: la electricidad es intermitente, y el combustible para los generadores es sumamente costoso. Por ello, el personal espera hacer los arreglos para que funcione con energía solar. La estación opera dos estaciones repetidoras en Cabo Haitiano y Gonaïves, pero los caminos para llegar hasta esos equipos son casi intransitables. A pesar de ello, “La Voix de l’Espérance” está planeando reiniciar sus transmisiones de AM, para llegar aún más a las colinas circundantes y a la región meridional del país.

Bajo el liderazgo del pastor Emmanuel Benoit, los jóvenes productores y técnicos están presentando un excelente reparto de programas en francés y criollo haitiano, lo que incluye música que han producido ellos mismos en las iglesias locales.