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Le dieron una oportunidad a Cristo

La República Dominicana comparte su espacio con Haití en la isla de La Española, donde Cristóbal Colón tocó tierra por primera vez en el Nuevo Mundo. El país fue colonizado por España, mientras que la vecina Haití fue colonizada por Francia. Hay estaciones de radio afiliadas a Radio Mundial Adventista en ambos países, que transmiten programas en español, francés y criollo haitiano (la lengua vernácula de Haití).

Radio Amanecer Internacional comenzó como una estación de AM local. También tienen una licencia para una estación de onda corta, pero ésta dejó de operar cuando el tubo del transmisor se rompió hace ya unos años. En el presente se están haciendo planes de recomenzar las transmisiones de onda corta, en un proyecto conjunto con AWR.

Allá por 2005, AWR ofreció donar a la República Dominicana el equipo de enlace ascendente satelital que había sido usado en Costa Rica antes de que en 2004 se cerraran esas operaciones. Después de instalar los equipos, Radio Amanecer adquirió varias licencias de FM. En la actualidad, se ha convertido en una formidable red de varias estaciones que brindan cobertura a casi todo el país.

Roberto Infante Marcelino y su esposa Juana viven en Santo Domingo, la capital. Al igual que una familia típica, tuvieron hijos y los criaron de la mejor manera posible. Con el tiempo, sin embargo, el matrimonio comenzó a experimentar dificultades en sus relaciones. Desafortunadamente, es un problema sumamente común en muchas familias.

Aunque se esforzaban por vivir en armonía, las cosas no estaban funcionando. Se fueron distanciando cada vez más, y todas las posibilidades de salvar el matrimonio parecían perdidas. Ambos decidieron que había llegado el momento de darse por vencidos, por lo que visitaron el estudio de un abogado y le pidieron que les preparara los documentos del divorcio.

Durante esa época, Juana descubrió Radio Amanecer “por accidente” en el dial de la radio local. Entre las muchas estaciones cristianas de la ciudad, halló que esta era diferente. Acaso aún había esperanza para ella y su esposo.

Juana se interesó cada vez más en los mensajes que escuchaba, en especial en un segmento llamado “Restauremos la familia”. Eso es lo que ella y Roberto realmente necesitaban: una restauración de la relación. Cierto día, le contó a Roberto sobre el programa y lo invitó a escucharlo con ella. Él aceptó.

Después de un tiempo, ambos llegaron a la conclusión de que necesitaban ayuda, de manera que llamaron a la estación y pidieron que un consejero familiar los visitara. Al discutir sus temas personales, descubrieron que cualquier relación duradera entre ellos solo podía permanecer por medio de un compromiso total con Dios; necesitaban desesperadamente a Dios en sus vidas.

Cuando el abogado pasó por su hogar con el borrador de los documentos de divorcio, le dijeron que iban a darle una oportunidad a Cristo para que él transformara sus vidas, y que por el momento no pensaban firmar los documentos como estaba planeado.

A medida que el Espíritu Santo obraba en sus corazones, Juana y Roberto descubrieron más y más del amor de Dios y aceptaron a Jesucristo como su Salvador personal. Ambos le rindieron su corazón y decidieron darle una segunda oportunidad a su matrimonio. Poco después, fueron bautizados y pasaron a ser miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Hoy día, Roberto dice que eso fue lo mejor que le sucedió alguna vez: “Tengo una paz que solo Dios puede dar; mi hogar fue restaurado”.

Y no solo salvaron su hogar terrenal, porque tanto Roberto como Juana ahora aguardan con expectante anticipación su hogar eterno en el cielo, donde pasarán a formar parte de muchos otros que están siendo alcanzados por el ministerio radial de Radio Amanecer Internacional.