Historias

En sus propias palabras

Poco imaginábamos

Hace poco, Rachel Yates, que es simpatizante de Radio Mundial Adventista, llamó para preguntar si podía escribir un artículo para nosotros. Cuando se le preguntó qué tenía en mente, dijo: “Me gustaría entrevistar a Jim y Carolyn Sutton, quienes son representantes de campo de AWR. Como donante y alguien que se entusiasma mucho con el ministerio de AWR, estoy muy interesada —y creo que otros donantes también lo estarían— en conocer cómo fue que ellos llegaron a ser voluntarios, y en conocer qué es lo que hacen para Radio Mundial Adventista”.

Rachel: En primer lugar, cuéntenme un poco sobre ustedes.

Jim: Antes de mi conversión, era un empresario despreocupado y multimillonario. Dediqué la mayor parte de mis años adultos a perseguir la riqueza y los placeres. Pero todo eso cambió cuando Cristo entró a mi vida. De pronto, mi vida tuvo un vuelco por completo.

Carolyn: A lo largo de mi vida Dios me ha sostenido frente a múltiples desafíos que me resultaban casi abrumadores. Le debo todo a El, y me siento tan bendecida de haber conocido a Jim y por haber formado la familia unida y estrecha que tenemos hoy.

Rachel: ¿Cómo se abrió la puerta para que ustedes fueran voluntarios de Radio Mundial Adventista?

Jim: Otro representante de campo, Alvin McDowell, sugirió que pusiéramos todas nuestras energías para apoyar a AWR. Ya durante un tiempo habíamos sido donantes de AWR, pero no captábamos realmente la magnitud de la obra que la organización lleva a cabo.

Carolyn: Hace ya más de diez años, estábamos hablando en un retiro de mujeres en Guam, y algunos de los miembros de iglesia insistieron en llevarnos hasta la estación de onda corta y las torres de transmisión de AWR. Al mirar al mapa que mostraba las regiones adonde llegaban esas transmisiones en diversas partes del Asia, nos emocionamos casi hasta las lágrimas. La magnitud geográfica era abrumadora. Poco imaginábamos que cinco años después, estaríamos colaborando como voluntarios de este precioso ministerio.

Jim: Al me ayudó a entender que por medio de la onda corta, AWR había logrado ingresar a vastas regiones del mundo donde otros ministerios simplemente no pueden entrar, debido a las barreras geográficas, sistemas de creencias no cristianas, regímenes seculares opresivos, etcétera. Cuando me di cuenta de que relativamente era muy económico transmitir mediante la onda corta, y cuántos oyentes potenciales podrían ser alcanzados por medio de un solo programa, comencé a comprender el impacto global que AWR ya estaba teniendo en los países así llamados “no alcanzados”.

A pesar de ello, también comprendí que había vastos grupos de personas e idiomas que necesitaban ser alcanzados antes de que se pudiera decir que las “buenas nuevas de Cristo” ya habían llegado a todo el mundo. Cuando Al me contó que con 35 a 40 dólares se podía adquirir una radio que podía llegar a ser el “pastor” de toda una aldea, sentí que “mi corazón ardía dentro de mí”, como le sucedió a los discípulos de Jesús en camino a Emaús cuando Cristo les explicó su misión.

Carolyn y yo empezamos a hacer números y nos dimos cuenta de que, a nuestra edad, nuestro tiempo y energías limitadas serían empleadas mejor en regiones que aún no habían escuchado hablar de Jesús.

Rachel: Por favor, compartan lo que hacen como voluntarios de AWR.

Carolyn: A menudo hablamos en iglesias durante la hora del culto. Compartimos de qué manera, de esta forma en particular, el Cristo levantado está atrayendo a todos hacia sí por medio del ministerio de AWR. También hacemos programas de Escuela Sabática, devocionales, relatos para niños, partes musicales y exhibiciones en los encuentros campestres, todo esto relacionado con el ministerio de AWR.

Rachel: ¿Es verdad que han tenido algunas experiencias milagrosas durante sus viajes de AWR?

Jim: ¡Así es! En cierta ocasión, llegamos a una iglesia muy grande para armar una exhibición y llevar a cabo varias presentaciones. Allí nos enteramos de que los boletines de la iglesia habían estado promocionando erróneamente que estaríamos en representación de otro gran ministerio de la iglesia. Cuando pasamos a hacer nuestra presentación, dijimos en primer lugar cosas buenas sobre el otro ministerio. Entonces compartimos que, si bien el otro ministerio es muy digno, nosotros habíamos venido en realidad a hablarles de Radio Mundial Adventista. La confusión hizo que la gente estuviera más atenta, y AWR tuvo una maravillosa respuesta ese día.

En otras dos ocasiones, con años de diferencia, sufrí de laringitis en los sábados que teníamos que hacer las presentaciones. ¡Estaba totalmente sin voz! Aunque no podía decir ni una palabra, me adelanté al micrófono; cuando comencé a hablar, mi voz se aclaró. Durante toda la presentación, seguí hablando como si no hubiera estado sufriendo de laringitis.

Rachel: Dios realmente habló por su medio, ¿no es así? ¿Qué otra cosa les gustaría compartir con los lectores?

Carolyn: En primer lugar, hemos aprendido que el entusiasmo por el ministerio de AWR es contagioso. Con los años, un número de músicos (incluidos algunos no adventistas) han donado de su tiempo, talentos y combustible para ayudar con las presentaciones de AWR. Así han hecho posible atraer a asistentes adicionales a los programas por la tarde de testimonios y miniconciertos de AWR. Como resultado de ese apoyo adicional de los voluntarios, en ocasiones, se han recolectado más sobres de donaciones después de un programa de la tarde que los que se habían recogido a la mañana.

Cuando vivíamos en Tennessee (Estados Unidos), se formó una pequeña banda de música religiosa bluegrass para apoyar a AWR. En cierta ocasión, se nos invitó a “actuar” en un restaurante de comidas rápidas de la zona de Chattanooga. ¡Jamás habíamos escuchado algo semejante! Pero bueno, cuando Dios abre una puerta, él nos ayuda a atravesarla. Así fue que esa noche, mientras los oyentes alrededor del mundo escuchaban el evangelio gracias a las transmisiones radiales de AWR, una multitud con espacio solo para permanecer parada estuvo allí, mientras comía hamburguesas y papas fritas y tomaba bebidas gaseosas. Esas personas  estuvieron escuchando (¡y aplaudiendo!) los mismos mensajes, por medio de un mensaje musical autóctono.

Ser voluntarios de AWR nos ha llevado en muchas ocasiones más allá de los lugares y experiencias donde nos sentimos cómodos, porque Dios obra de maneras misteriosas, pero a menudo también lo hace en formas muy divertidas.

Jim: El “trabajo” voluntario jamás es una calle de una sola vía, en la cual los receptores son los únicos bendecidos. Cuando estoy cansado o me siento tentado a desanimarme por alguna cosa, todo lo que tengo que hacer es recordar cuántos millones de personas están siendo alcanzados en ese preciso momento gracias a AWR. Pronto cumpliré 78 años, pero Dios constantemente me recuerda que ni mi edad avanzada ni mis talentos limitados son obstáculos para su obra, siempre y cuando esta vasija imperfecta haga fielmente su parte para “dedicarse a los negocios del Padre”.

Creo que Radio Mundial Adventista va a ser una de las piezas claves para llevar el evangelio al mundo a medida que nos acercamos al punto culminante de los sucesos terrenales, así como ha sido profetizado. Esa es la principal razón por la que quiero apoyar este ministerio. Jesús prometió regresar cuando la comisión evangélica sea cumplida.

 

Mother and child listening to radio in front of simple home.

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