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¿Quién está escuchando … y quién podría estar escuchando?

Mientras Yulia conduce al trabajo en Novosibirsk, la tercera ciudad más grande de Rusia, suele encender la radio para escuchar las noticias en una estación de FM local. No puede recordar la última vez que sintonizó Tochka, la red radial del estado, pero algunos de sus parientes a veces lo hacen.

Yulia tiene 25 años, de manera que, al igual que la mayoría de los de su edad, se entera de muchas de las noticias por medio de las redes en línea y sociales. Pero la red social original —el “de boca a boca”— sigue funcionando bien, y casi tres cuartas partes de todos los rusos dice que se enteran de las principales noticias de la semana de boca de sus familiares y amigos.

Se está haciendo cada vez más difícil hallar emisoras que no sean propiedad o estén controladas por el gobierno. Hacia fines del año pasado, las autoridades disolvieron la principal agencia de noticias estatal Ria Novosti y la fusionaron con el servicio de radio “La voz de Rusia”, con el propósito de crear una agencia de medios. Ria Novosti llamó esa medida como “la última de una serie de cambios dentro del nuevo panorama de Rusia, que parecen señalar un endurecimiento del control del estado en un sector de medios que ya está sumamente regulado”.*

 

Imagine a nuestros oyentes

Yulia no es una persona real, sino un personaje compuesto creado al usar los datos que resultan de investigaciones de audiencia.

“La creación de personajes resulta un ejercicio sumamente útil en la industria —dice Marvin King, pasado administrador de la web de AWR—. Al crear perfiles de oyentes típicos en diferentes países, tenemos una mejor posibilidad de colocarnos en los zapatos de nuestros oyentes y visualizar cómo escuchan nuestro programa, tanto en las ondas del aire como en línea”.

Es así que, por ejemplo, AWR también ha creado el personaje de Zaw, un granjero de poco más de cuarenta años de Myanmar. Después de una larga historia de censura, el país se está beneficiando de mayores libertades para sus periodistas, lo que incluye desde 2012 la abolición de la censura previa. La radio sigue siendo la fuente principal de noticias del pueblo de Myanmar; esto incluye la onda corta, que siguen atrayendo semanalmente a una tercera parte de la población.

Al igual que Zaw, los residentes rurales que conforman las dos terceras partes de la población de Myanmar dependen mucho más de la radio que de la televisión para recibir las noticias. La infraestructura web del país es escasa, dado que hasta hace poco el acceso a Internet era extremadamente limitado y controlado. Solo el 4,1 por ciento de la población dice haber usado Internet alguna vez, y casi siempre en un cibercafé.

 

Elección de estrategias

Por ello, a medida que el panorama de los medios sigue cambiando rápidamente, tanto en términos de tecnología como de grado de libertad, ¿cómo hace AWR para asegurarse de estar satisfaciendo de mejor manera las necesidades de los oyentes? Después de todo, como expresó Jack Welch, expresidente y gerente general de General Electric, en palabras ya famosas: “Si el índice de cambios externos excede el índice de cambios internos, el final está cerca”.

“Es un desafío continuo —dice Greg Scott, vicepresidente principal de AWR—. Hasta comienzos de la década de 1990, en realidad no teníamos acceso a la audiencia correcta por medio de los datos de las investigaciones. Nos fijábamos en el volumen de correo de los oyentes que los estudios recibían y confiábamos en informes localizados de los obreros de la iglesia en diversos países, pero eso a menudo no mostraba el panorama general”.

En 1992, AWR y otras emisoras internacionales cristianas —tales como la TransWorld Radio y la Far Eastern Broadcasting Corporation— formaron un consorcio llamado InterSearch. El énfasis principal del grupo es obtener investigaciones confiables de audiencia y, al asociar sus fondos, los miembros pueden adquirir colectivamente muchos más datos que en forma individual. Hoy día, InterSearch tiene acceso a las investigaciones llevadas a cabo por los principales especialistas tales como Gallup e Intermedia en unos sesenta países. Los personajes de Yulia y Zaw fueron creados mediante la utilización de esos datos.

“Estamos constantemente ajustando las operaciones de AWR para que se adapten a los patrones de oyentes en los diversos países —dice Scott—. Por ejemplo, por primera vez en la historia, hemos podido comenzar a transmitir programas en estaciones comerciales de FM en varias populosas ciudades de la India, y estamos dedicando muchos fondos para ese nuevo ministerio”.

A pesar de ello, Radio Mundial Adventista no puede depender de que las condiciones permanezcan estables. En Rusia, tenemos programas que son transmitidos en una red nacional de 1500 estaciones de FM. Hace varios años, sin embargo, los programas de AWR fueron quitados de la red durante más de un año, a pesar del contrato que habíamos firmado. En África, muchos gobiernos están poniendo a disposición la posibilidad de adquirir licencias de FM, y tenemos una pequeña ventana de oportunidad para asociarnos con los líderes de las iglesias locales con el propósito de establecer estaciones locales de radio [véase la nota de tapa sobre la actividad de las FM en el sur de África].

 

Datos y decisiones

“En nuestras reuniones de InterSearch, damos énfasis a la manera en que las diferentes organizaciones pueden maximizar la diseminación del evangelio, para combinar la alta tecnología con un toque de calidad —dice Scott—. Una de las cosas que realmente valoro es la capacidad de asociarnos con otras organizaciones cristianas y adquirir una gran cantidad de información y recursos que puedan ayudarnos a la hora de tomar decisiones”.

Los datos de investigaciones de audiencia ayudan para que AWR determine si dar mayor énfasis a la onda corta, la FM o los programas en línea en un país determinado; en qué momento del día la gente prefiere escuchar la radio; qué temas son los que más le interesan a la gente; y si los índices de alfabetización son lo suficientemente elevados como para apoyar un programa de estudios bíblicos por correspondencia.

“Por ejemplo, los datos muestran que hay más de mil millones de usuarios de la telefonía móvil en la China —dice Scott—. ¿Cómo hacemos como organización para utilizar esa tecnología y hacer que nuestros programas lleguen a las manos de esos usuarios? Radio Mundial Adventista actualmente está ofreciendo podcasts y audio a pedido a todos los casi cien idiomas de transmisión, y los resultados en el caso del mandarín, por ejemplo, son tremendos: según el último informe, tenemos más de cuatro millones de suscriptores en esa lengua. Eso nos hace sentir bien, pero ese es tan solo un idioma. Tenemos que seguir expandiéndonos y adaptándonos, para que podamos llevar el mensaje del amor de Dios a tantas personas como sea posible”.

* “Contemporary Media Use in Russia” informe de 2013 de Gallup encargado por la Broadcasting Board of Governors.

Mother and child listening to radio in front of simple home.

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